1. Mantente activo y evita estar todo el día sentado. De lo
contrario, perderás fuerza en la musculatura de la espalda y aumentará
el riesgo de que te duela.
2. Haz ejercicio habitualmente: nadar, correr o ir en bici te pondrán
en buena forma física. Los ejercicios de gimnasio pueden además hacer
que la musculatura de tu espalda sea potente, resistente y flexible.
Cualquier ejercicio es mejor que ninguno.
3. Calienta tus músculos antes de hacer ejercicio y estíralos al
terminar. Si compites en algún deporte, sigue escrupulosamente los
consejos de tu entrenador para evitar tener problemas de espalda.
4. Cuando tengas que estar sentado:
a) Hazlo lo más atrás posible en la silla y mantén el respaldo recto.
b) Mantén la espalda relativamente recta y los brazos o codos apoyados.
c) Cambia de postura frecuentemente e intenta levantarte cada 45-60 minutos.
d) Cuando estudies, siéntate de la manera descrita y si vas a estar sentado mucho tiempo, usa un atril.
e) Si el mobiliario escolar te impide sentarte correctamente, díselo a tu profesor.
b) Mantén la espalda relativamente recta y los brazos o codos apoyados.
c) Cambia de postura frecuentemente e intenta levantarte cada 45-60 minutos.
d) Cuando estudies, siéntate de la manera descrita y si vas a estar sentado mucho tiempo, usa un atril.
e) Si el mobiliario escolar te impide sentarte correctamente, díselo a tu profesor.
5. Cuando uses el ordenador, coloca la pantalla frente a tus ojos y a la altura de tu cabeza.
6. Si la espalda te molesta en la cama, díselo a tus padres.
7. Para transportar el material escolar:
a) Utiliza la cabeza en vez de la espalda: intenta transportar el
menor peso posible y deja en casa (o en las taquillas del colegio o
instituto), todo aquello que no vayas a necesitar.
b) Utiliza un transporte con ruedas y de altura regulable.
c) Si no, usa una mochila de tirantes anchos y pásalos por ambos hombros. Lleva la mochila tan pegada al cuerpo como puedas y relativamente baja (en la zona lumbar o entre las caderas, justo por encima de las nalgas).
d) Evita llevar más del 10% de tu propio peso.
b) Utiliza un transporte con ruedas y de altura regulable.
c) Si no, usa una mochila de tirantes anchos y pásalos por ambos hombros. Lleva la mochila tan pegada al cuerpo como puedas y relativamente baja (en la zona lumbar o entre las caderas, justo por encima de las nalgas).
d) Evita llevar más del 10% de tu propio peso.
8. No fumes. No lo necesitas y, además de envenenar tu salud, también aumenta el riesgo de que te duela la espalda.
9. Si te duele la espalda, díselo a tus padres y consultad al médico
sin perder tiempo; cuanto antes se tomen las medidas necesarias, mejor.
10. Si te duele la espalda, no te derrumbes. Es muy probable que no
tengas nada grave y sólo se deba a que tus músculos no están trabajando
bien. Evita el reposo, lleva una vida lo más normal posible y mantente
tan activo como puedas para que vuelvan a funcionar correctamente.
Clica aquí: Higiene postural

Laura Lahoz Corriols, 4º eso
ResponderEliminarHigiene postural
Cuando hablamos de la higiene postural nos referimos a la postura correcta a la cual debemos acostumbrar nuesto cuerpo.
Ésta es muy importante en todas las actividades o trabajos, ya que si no nos cuidamos adecuadamente, puede llegar a provocar en nuestro organismo situaciones de riesgo, por su importante repercusión sobre las alteraciones y lesiones en nuestro esqueleto.
El objetivo de la higiene postural es aprender a realizar esfuerzos de la vida cotidiana de la forma más adecuada posible, intentando no hacer padecer a nuestra espalda. Aunque para aquellos que ya tengan alguna alteración en las vertebras, podrá ayudar a regular su autonomía.
Para evitar la sobrecarga en en la espalda y la degeneración en nuestra estructura, debemos tener una buena postura.
Mi opinión sobre esto, es que hoy en día nadie le da importáncia a la postura, sinó a lo más práctico, sin estar atente a las consecuencias que pueden venir después por un simple movimiento, como podría ser el agacharse o el estar sentado en una silla, ya que son hechos que los hacemos diariamente e instintivamente. Por eso, cada vez, los niños empiezan más pronto a coger enfermedades las cuales no les pertenecería para sus respectivas edades.